Porque casi todo lo que el AMPA hace por el colegio sale de las cuotas. Un AMPA con muchas familias socias puede hacer muchas cosas; uno con pocas, casi ninguna. Y porque ser socio te da voz en cómo se gasta ese dinero.
A dónde va la cuota
Cada AMPA decide en su asamblea, pero el dinero suele ir a:
- Fiestas y celebraciones: la castañada, la Navidad, el carnaval, la fiesta de fin de curso.
- Actividades por la tarde y en vacaciones, a un precio que una empresa no podría poner.
- Ayudas para excursiones o para familias que no pueden pagarlas.
- Material y proyectos del centro que el presupuesto del colegio no cubre: libros para la biblioteca, juegos para el patio, un huerto.
- El seguro de las actividades que organiza el propio AMPA.
Lo que tienes tú por ser socio
- Precio de socio en las actividades y excursiones del AMPA, que suele ser bastante menor.
- Lo que el AMPA reparte a sus socios, como la agenda escolar.
- Voz y voto en la asamblea: qué actividades se hacen, cuánto cuesta la cuota, quién está en la junta.
- Representación en el Consejo Escolar: la ley reserva uno de los puestos de las familias a quien designe la asociación más representativa del centro.
Lo que no cambia si no lo eres
Ser socio es voluntario (lo explicamos aquí). Si no lo eres, tu hijo sigue teniendo todo lo que le da el colegio: las clases, el comedor y las actividades del centro. Lo que no tienes es el precio de socio ni el voto.
Y si te apuntas, apúntate a algo más
La cuota sostiene al AMPA; las manos, también. No hace falta entrar en la junta: ayudar a montar una fiesta, llevar una actividad o proponer una idea en la asamblea es lo que hace que el AMPA no lo lleven siempre las mismas cuatro personas.